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Las Quilamas: un espacio natural para disfrutar de la más exquisita naturaleza
La Junta tiene en trámite la declaración de futuro Parque Natural. La Sierra de Las Quilamas se alza sobre la penillanura meridional de la provincia como si de un baluarte rocoso se tratara, en lo que algunos denominan las Presierras, en verdadera antesala de la Sierra de Francia y Béjar

27/09/2009

 

Vista de todo el valle y la sierra desde San Miguel de Valero
Esta alineación montañosa, a pesar de su escasa altitud, encierra rincones y lugares de gran belleza y de notable calidad ambiental, enriquecidos por las singularidades climáticas que la configuración orográfica y fluvial aportan.

Encinares y robledales comparten el medio con magníficos acebales, castañares y otras especies de clara tendencia mediterránea. Tupidos sotobosques encierran una variada fauna que aprovecha el aislamiento de muchos de estos valles para su cómoda supervivencia, bajo la mirada de las grandes rapaces que habitan estos parajes.

Con una identidad propia, destacan las cotas de picos como el Cervero en Navarredonda de la Rinconada, o de la Peña de la Bolanca en La Bastida, constituyéndose como excelentes miradores naturales de las sierras de Francia y Béjar (hacia el sur) y de las extensas dehesas salmantinas hacia el norte.

Los arroyos de Las Quilamas se abren paso entre los duros materiales paleozoicos de esta sierra, dando lugar a profundos valles. En los numerosos riscos de cuarcitas y pizarras de esta sierra, la erosión diferencial ha formado abrigos y pequeñas cuevas, en algunos de los cuales no es raro encontrar pinturas rupestres de tipo esquemático, similares a las presentes en Las Batuecas. El hallazgo de fósiles, en las cuarcitas de los abundantes canchales, tampoco es infrecuente.

 La fauna de Las Quilamas se caracteriza por una gran variedad y riqueza de especies, algunas de ellas ya desaparecidas de otros lugares de nuestra Península. Así entre los mamíferos, además de especies cinegéticas como el conejo, o el cada vez más abundante jabalí, destaca la presencia de varias especies de carnívoros protegidos: en las tranquilas aguas del río Alagón y los arroyos Quilamas y de La Palla habita la esquiva nutria, mientras que el gato montés, o el escaso lince ibérico, aún encuentran cobijo en los más frrondosos encinares, melojares y castañares de la sierra. Este último, el lince ibérico, especie ‘en peligro de extinción’ según en el ‘Catalogo Nacional de Especies Amenazadas’, es sin lugar a dudas, una de las joyas faunísticas de Las Quilamas.

Entre la avifauna hay que destacar la presencia en esta sierra, de la mayor colonia de edificación de buitre negro de la provincia de Salamanca (unas 20- 25 parejas en 1997, según los censos de los Agentes Forestales de la zona). Además, otra especie como la cigüeña negra, catalogada ‘en peligro de extinción’ en España, cuenta en la zona con varias parejas nidificantes. Además de estas dos importantes especies, nidifican en la zona, numerosas rapaces como el águila real, el águila culebrera, el azor, el halcón peregrino, el alimoche, el buitre leonado, o el búho real, todas ellas incluidas en el ‘Catálogo Nacional de Especies Amenazadas’, y por tanto protegidas.

El agua, omnipresente

Gran cantidad de fuentes y manantiales naturales salen al encuentro del viajero: el Caño de la Marina, la Fuente del Cerezo, las de La Honfría, la del Pico Cervero, y la famosa Fuente del Cántaro, entre otras. La abundancia del elemento líquido da forma y vida a los frondosos bosques de La Honfría, y talla las abruptas profundidades del Valle de las Quilamas. Una maravillosa experiencia es visitar el auténtico nacimiento de un río en el paraje de Las Fuentes y ver brotar a borbotones la cristalina agua desde el suelo.

Los principales valores del Espacio Natural de Quilamas son botánicos, faunísticos y paisajísticos. La gran belleza del paisaje, la diversidad y el excelente estado de conservación de las masas arbóreas y la riqueza de su fauna, hacen de esta zona un enclave de gran interés para su conservación.

Forma parte de la Red de Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de Castilla y León y de la propuesta de Lugares de Interés Comunitario. La Sierra de Quilamas forma parte, del Plan de Espacios Naturales Protegidos de Castilla y León desde el 1 de septiembre de 2004, con la aprobación del decreto que da vía libre a la Consejería de Medio Ambiente para tramitar el proceso de declaración de parque natural de la zona.

Leyendas del pasado, esperanzas de futuro

Las leyendas de la zona hablan de romances, de reinas moras, castillos, cuevas, tesoros escondidos, interminables túneles… Es un placer escuchar de boca de un lugareño la leyenda de la Cueva de la Mora Quilama, donde dicen que todavía duerme una reina, cuya magna extensión debió conocerla aquel perro que entró por aquí para acceder finalmente al pueblo de Valero, donde termina el Valle.

Bellas historias como la que cuenta que el Tesoro de Alarico se esconde por estas tierras. Ahora, el futuro se abre esperanzador, hacia el aprovechamiento responsable de una riqueza natural, paisajística y rural que constituye sin duda una auténtica promesa de futuro.